Hoy Enrico, il capitano, despues de un gran día en plena naturaleza, viendo como estabamos todos actualizando nuestros muros de Facebook, observaba: creo, espero que esto de las redes sociales sea una moda pasajera.

Ante mi, pasaron unas cuantas ideas, pero creo que la conclusion a la que llegamos todos fue que esto está aquí para quedarse, quizá de otro modo, más selectivo, más ajustado a las necesidades de cada uno… Pero en cuanto comenzamos a recibir mensajes de Albert, dos sillones más allá, a través de los respectivos muros, estaba claro. Ya hemos cambiado en nuestra forma de comunicarnos. Y si en los pocos años en que todos nosotros llevamos experimentando con las redes sociales ya nos han cambiado así, lo que está por llegar, sin duda, sólo puede ir a más.

Pero cómo? Para mi la integración de las RRSS con los aparatos móviles, cada vez más patente ofrecerá a cada uno de nosotros la posibilidad de ser dos caras de la misma moneda, el yo real y el yo virtual, cada vez más cercanos e interconectados, que nos permitirán acceder a dones tan divinos hasta ahora como la ubiquidad.

Y nuestra intimidad… Pues habrá que vigilar dónde queda o en manos de quién la ponemos!