Más allá de los mininos panza arriba, de las puestas de sol erizadas de atardeceres y las caritas de bebé rosado, existe una herramienta de atractivas posibilidades a la que es muy probable que no estés prestando demasiada atención. Instagram, ese programa de retoque fotográfico capaz de convertir el escorzo más desenfocado en una sugerente lámina digna de las propuestas de cierta tienda de decoración sueca, engancha por días a una creciente comunidad de usuarios deseosos de contar con imágenes el mundo en el que viven y de valorar a golpe de corazones rojos en el que viven los demás. A pesar de su generalizado uso individual, la app de los filtros y los paisajes ofrece importantes oportunidades en el ámbito de la empresa, para dar a conocer tu negocio y crear sentimiento de comunidad alrededor de tus productos.

Desde presentar y hacer cercano el día a día de tu negocio  –o de los que forman parte de él- a compartir inquietudes similares, pasando por generar juegos y concursos alrededor de los productos, Instagram es una herramienta creativa y divertida que permite una cierta sensación de cercanía entre usuarios que un empresario no debería pasar por alto.

Instagram para empresas

Imaginemos que regentamos un restaurante de comida de autor. Con Instagram podremos presentar nuevos platos, las novedades en nuestra decoración o esa nueva incorporación en el equipamiento de la cocina. Podremos retratar a nuestro chef en su noche más creativa o posando junto a esa merluza gigante que hemos comprado esa mañana en el mercado. Podremos compartir con los usuarios las novedades que hemos conocido en la feria del sector y hasta –venga, vale- compartir la foto de un atardecer en el día libre del personal. Todo ello seleccionando muy bien nuestras etiquetas y siguiendo y mimando a otros perfiles que, como el de nuestro restaurante, nos permitan ampliar la red de contactos y el impacto de nuestras publicaciones. Hasta aquí algunas de las oportunidades que nos perdemos de no haber hecho un sitio a esta red que va mucho más allá de las escenas de gatitos y los días de lluvia.

Aunque Instagram aún nos sorprende con nuevas posibilidades para aquellas cabezas creativas capaces de ir más allá. Nos ha encantado la propuesta del restaurante Comodo de Nueva York para ayudar a los indecisos. Ante una carta nueva siempre te preguntas qué tal pinta tendrá el plato. ¿Y si nos ayudamos buscando a través de un hashtag cómo lo vieron otros clientes? Definitivamente, las posibilidades de esta red son enormes. Nos encanta. 🙂