El pasado domingo, junto con 25000 conciudadanos, me levanté a primera hora de la mañana, me puse una camiseta de color morado y me propuse un reto: recorrer 10 km por las calles en el menor tiempo posible. Era mi primera vez en los ultimos 20 años, puesto que hasta donde me alcanza la memoria, en la última cursa popular que habia hecho no debía tener yo ni esa edad!

Lamentaciones por el paso del tiempo aparte, esa mañana iba con todo el equipo: zapatillas top, regalo de cumpleaños de mis amigos, compresores musculares para evitar lesiones, reloj pulsómetro para controlar mi ritmo cardíaco y el ritmo de mi carrera y cómo no, mi smartphone colgado del brazo, para poder utilizar el programa de GPS con el que sigo mis entrenamientos, escuchando música al mismo tiempo.

Una vez iniciada la carrera, después de casi una hora de tensión en el cajón de salida, los músculos respondían como se esperaba de ellos, y el GPS me iba dando datos, a través de los auriculares bluetooth (importante para no tener cables liados por el cuerpo). Ritmo de carrera y distancia. Todo en orden.

A partir del km 3, sin embargo comenzaba a fallar el sistema. Donde la organizacion anunciaba esos 3 km, mi dispositivo GPS decia que ya había recorrido 3,5!! Supuse que se trataba de algun fallo de la organizacion, pues los GPSes parecen infalibles. Durante la carrera, no obstante, esas diferencias entre el recorrido marcado y lo que anunciaba la voz que llegaba desde el teléfono se iban acrecentando. En total, al finalizar la carrera, la diferencia era de 2 km!! Casi un 20% que la verdad, me pareció excesivo.

Resultados de la carrera compartidos por Facebook

Resultados de la carrera compartidos por Facebook

Como el programa utilizado para el seguimiento de la carrera lo permite, grabé el resultado final, incluyendo el recorrido realizado. Además, con un comentario: mi GPS va a su bola! Lo compartí con mis amigos en facebook y me fui a refrescarme, que ya me lo iba mereciendo. Para mi, una gran carrera y una experiencia de superación, puesto que si los primeros kilómetros todo respondía correctamente, finalizando el recorrido, mi cuerpo sólo mandaba señales para abandonar el suplicio…

Lo mejor de todo llegó tan sólo una hora más tarde: mi “amiga” Claudia de Ooofertón, imagino que atenta al ver que mi GPS no funcionaba correcto decidió hacerme partícipe de la promoción que casualmente comenzaba aquel día: un GPS especialmente diseñado para runners de la marca Garmin con todas las garantías!

Aquel email me hizo pensar. Las redes sociales, están claramente siendo trackeadas, lo sabemos todos. Esto permite que cada vez más las empresas adapten mejor su oferta a las demandas de sus potenciales clientes, consiguiendo con esto un mejor ratio de conversión de sus acciones publicitarias y de captación y por tanto incrementando los retornos de inversión, afinando los targets de comunicación, y haciendo que su marketing online sea cada vez más efectivo. Que las social media estén siendo cada vez más el centro de atención de las empresas es normal, viendo casos como el que a mi en persona me sucedió. Era el momento clave, cuando estaba pensando en el producto y con una oferta atractiva!! Aun así, el esfuerzo del marketing online de la empresa comercializadora, resultó vano. En cierto modo, me recordó a cierta escena en el metro de la película desafío total en la que el protagonista era asediado por publicidad personalizada, sin ningún efecto. Cuál es el límite? A las personas nos gusta sentirnos libres, lo cual es opuesto a la sensación de control que estas técnicas de gestión de las social media trasladan al usuario o consumidor (depende del punto desde el que se mire).

El email que recibí tras la carrera

El email que recibí tras la carrera

La verdad es que la conclusión a la que podríamos llegar es que el próximo año, si finalmente me decido a correr otra vez la misma carrera popular, habiendo previamente dado a conocer mis objetivos en tiempo de carrera a mis conocidos, podría estar recibiendo anuncios para reponer mi energía en determinado negocio por el que pasa la carrera cada 100 metros… O incluso recibir animos por parte de mis marcas comerciales favoritas según vaya cumpliendo o no los registros que espere cumplir en la carrera!!

Es esto positivo?? Aportará más negocio a los anunciantes que me oferten just-in-time? O hará que mi engagement con las marcas que me den sus ánimos durante la carrera se incremente? O serán más efectivos los anuncios que reciba al finalizar la carrera, en función de si he cumplido o no mis metas?

Creo que desde las empresas, por parte de los responsables de marketing online tenemos que velar por evitar que a nuestro cliente, todo esto se transforme en una excesiva presión de comunicación y publicidad. Si esto sucediera, las marcas pasarían de generar engagement a producir rejection por parte de los consumidores que sobretodo valoramos nuestra capacidad de decisión. Eso significaría de nuevo que el mando a distancia aparecería como barrera entre el consumidor y las marcas, esta vez en las redes sociales, reduciendo la eficacia de las acciones realizadas en ellas.